Now, you´re my vice.
¿Qué irónico, no? Siempre que queremos a alguien, el miedo que conlleva es demasiado, es verdad que dejarse llevar suena demasiado bien, pero nos acojona la idea de que esa persona se convierta en.. un vicio. En una necesidad. Cuando menos quieres que pase, y cuanto menos lo tengas planeado, mayor será, y te tragarás todas y cada una de tus palabras. Quizás hay momentos donde no está de mal tragarse el orgullo, y darse el regalo de disfrutar. Sinceramente, es tu momento, no pensemos en las consecuencias, que para eso ya habrá tiempo después. CARPE DIEM.

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